Mi padre
Mi padre es una persona fuerte física y mentalmente, cuando era muy pequeño, (dos o tres años tenía) su madre murió, este hecho le ha marcado como es comprensible toda su vida, es el pequeño de su familia junto a una hermana melliza que falleció cuando ella tenia unos veinte años por culpa de una enfermedad pulmonar.
Él junto a sus seis hermanos, padecieron los malos tratos de una madrastra durante su infancia y juventud, nos ha contado en muchas ocasiones las dificultades de criarse en un ambiente en el que no se sentía querido por sus progenitores, aunque por suerte entre sus hermanos y hermanas se cuidaron unos a otros y se dieron el calor que no recibían de su padre y madrastra.
Siendo muy joven, su familia emigró a Cataluña, desde un pueblecito de Ciudad Real, donde nació y vivió sus primeros años.
Cuenta que aún siendo muy pequeño, allá en el pueblo, ya supo lo que era el trabajo duro y tuvo escasa oportunidad de ir a la escuela.
Aquí en Cataluña, conoció a la que sería y sigue siendo su mujer (mi madre). No hace mucho celebramos sus bodas de oro, aún no se había presentado "la enfermedad maldita" y fue una celebración preciosa, vestidos muy elegantes y ramo incluido, rodeados de todos nosotros, sus hijos y sus nietos, estaban radiantes de felicidad.
Él siempre ha desempeñado el papel de cabeza de familia, a todos los niveles, un mal entendido rol en el que por ser hombre todo lo decidía él, con el consentimiento de mi madre, pero si no se ponían de acuerdo, él tomaba la ultima decisión y ella en otro mal entendido rol de la mujer que deja que su marido tome todas las decisiones porque a ella ya le estaba bien así, porque es lo que les habían enseñado a los dos dentro de esta sociedad machista en la que se acepta sin cuestionarse que cada miembro de la pareja tiene su papel, sobre todo en la generación de ellos.
En alguna ocasión, hablo de tiempos recientes, él le pedía a ella que se implicara un poco más en los temas de la economía familiar y ella le decía: "Si tu ya lo llevas todo bien, no hace falta".
Mi padre ha tenido una salud excelente y ha trabajado toda su vida. En el último empleo que tuvo antes de jubilarse, se enorgullece de contar que lo ascendieron de operario a encargado general de una empresa importante, a pesar de no haber ido mucho tiempo a la escuela, el afán de superación y lo responsable que ha sido y sigue siendo, le valieron para que la empresa depositara su confianza en él.
Pero un mal día empezó a tener problemas en la espalda y tuvo que pasar por una operación, en ese momento ya por su edad cercana a la jubilación, llegaron a un acuerdo con la empresa y cogió la jubilación anticipada.
Con esa operación, decía su médico que había la posibilidad de que quedase mermado para caminar, se llegó a hablar de que podía quedar en silla de ruedas, pero él, a poco de acabar la operación y ya recuperado, lo primero que hizo fue apuntarse a un gimnasio con piscina, animó a mi madre a que hiciese lo mismo y cogieron una rutina de ir cada día, como el que tiene que ir a trabajar, ese era su trabajo y el de ella, ponerse en forma y coger fuerza en la espalda y de paso en todo el cuerpo.
Se lo tomó tan en serio, que empezó a hacer trabajo de máquinas, pesas, spinning, de una manera que sorprendía a todo el mundo, sobre todo a la gente más joven que había en el gimnasio, porque llegó a hacer maratones, siendo él la persona más mayor del grupo y quedaba en primer lugar, ganando trofeos incluso, de los que se enorgullecía cada vez que alguien iba a casa y se los enseñaba.
No era para menos, porque él consiguió darle la vuelta a la situación de quedarse parado en casa y lamentándose de la operación por la que había tenido que pasar y seguramente ver como cada día podría hacer menos cosas, a llegar a tener un nivel físico más alto incluso que cuando era joven.
En esa época, empezaron a viajar mis padres, cosa que no habían podido hacer casi nunca antes, por las circunstancias de la crianza de los hijos, la economía que no era muy boyante, había que pagar el piso y los miles de gastos que hay en una casa con tres hijos pequeños.
Pero una vez jubilados, la situación económica fue más favorable y siempre contaban con el ánimo de mis hermanos y mio para que aprovecharan cualquier oportunidad que se les presentara de viajar y pasarlo bien.
Allá donde iban, eran el alma de la fiesta, por el carácter de los dos, eran de los que no les importaba si había alguien en la pista o no bailando, ellos siempre abrían el baile. Sé que esos años han sido muy bien aprovechados por ellos y han podido disfrutar mucho.
Cuando no estaban de viaje, cada domingo por la tarde iban y van aún (según como se encuentren de ánimos) a bailar cerca de casa, siempre han sido y son muy apreciados por las personas que los conocen, el día que no van a bailar los echan mucho de menos.
Él junto a sus seis hermanos, padecieron los malos tratos de una madrastra durante su infancia y juventud, nos ha contado en muchas ocasiones las dificultades de criarse en un ambiente en el que no se sentía querido por sus progenitores, aunque por suerte entre sus hermanos y hermanas se cuidaron unos a otros y se dieron el calor que no recibían de su padre y madrastra.
Siendo muy joven, su familia emigró a Cataluña, desde un pueblecito de Ciudad Real, donde nació y vivió sus primeros años.
Cuenta que aún siendo muy pequeño, allá en el pueblo, ya supo lo que era el trabajo duro y tuvo escasa oportunidad de ir a la escuela.
Aquí en Cataluña, conoció a la que sería y sigue siendo su mujer (mi madre). No hace mucho celebramos sus bodas de oro, aún no se había presentado "la enfermedad maldita" y fue una celebración preciosa, vestidos muy elegantes y ramo incluido, rodeados de todos nosotros, sus hijos y sus nietos, estaban radiantes de felicidad.
Él siempre ha desempeñado el papel de cabeza de familia, a todos los niveles, un mal entendido rol en el que por ser hombre todo lo decidía él, con el consentimiento de mi madre, pero si no se ponían de acuerdo, él tomaba la ultima decisión y ella en otro mal entendido rol de la mujer que deja que su marido tome todas las decisiones porque a ella ya le estaba bien así, porque es lo que les habían enseñado a los dos dentro de esta sociedad machista en la que se acepta sin cuestionarse que cada miembro de la pareja tiene su papel, sobre todo en la generación de ellos.
En alguna ocasión, hablo de tiempos recientes, él le pedía a ella que se implicara un poco más en los temas de la economía familiar y ella le decía: "Si tu ya lo llevas todo bien, no hace falta".
Mi padre ha tenido una salud excelente y ha trabajado toda su vida. En el último empleo que tuvo antes de jubilarse, se enorgullece de contar que lo ascendieron de operario a encargado general de una empresa importante, a pesar de no haber ido mucho tiempo a la escuela, el afán de superación y lo responsable que ha sido y sigue siendo, le valieron para que la empresa depositara su confianza en él.
Pero un mal día empezó a tener problemas en la espalda y tuvo que pasar por una operación, en ese momento ya por su edad cercana a la jubilación, llegaron a un acuerdo con la empresa y cogió la jubilación anticipada.
Con esa operación, decía su médico que había la posibilidad de que quedase mermado para caminar, se llegó a hablar de que podía quedar en silla de ruedas, pero él, a poco de acabar la operación y ya recuperado, lo primero que hizo fue apuntarse a un gimnasio con piscina, animó a mi madre a que hiciese lo mismo y cogieron una rutina de ir cada día, como el que tiene que ir a trabajar, ese era su trabajo y el de ella, ponerse en forma y coger fuerza en la espalda y de paso en todo el cuerpo.
Se lo tomó tan en serio, que empezó a hacer trabajo de máquinas, pesas, spinning, de una manera que sorprendía a todo el mundo, sobre todo a la gente más joven que había en el gimnasio, porque llegó a hacer maratones, siendo él la persona más mayor del grupo y quedaba en primer lugar, ganando trofeos incluso, de los que se enorgullecía cada vez que alguien iba a casa y se los enseñaba.
No era para menos, porque él consiguió darle la vuelta a la situación de quedarse parado en casa y lamentándose de la operación por la que había tenido que pasar y seguramente ver como cada día podría hacer menos cosas, a llegar a tener un nivel físico más alto incluso que cuando era joven.
En esa época, empezaron a viajar mis padres, cosa que no habían podido hacer casi nunca antes, por las circunstancias de la crianza de los hijos, la economía que no era muy boyante, había que pagar el piso y los miles de gastos que hay en una casa con tres hijos pequeños.
Pero una vez jubilados, la situación económica fue más favorable y siempre contaban con el ánimo de mis hermanos y mio para que aprovecharan cualquier oportunidad que se les presentara de viajar y pasarlo bien.
Allá donde iban, eran el alma de la fiesta, por el carácter de los dos, eran de los que no les importaba si había alguien en la pista o no bailando, ellos siempre abrían el baile. Sé que esos años han sido muy bien aprovechados por ellos y han podido disfrutar mucho.
Cuando no estaban de viaje, cada domingo por la tarde iban y van aún (según como se encuentren de ánimos) a bailar cerca de casa, siempre han sido y son muy apreciados por las personas que los conocen, el día que no van a bailar los echan mucho de menos.
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